Cómo poner el código de seguridad del banco sin que se cierre la pantalla ni tengas que empezar desde el principio

El agobio de los tres minutos que todos hemos vivido

Estás comprando unos billetes de tren por el móvil o entrando en la aplicación del banco para hacer una transferencia. Todo va bien hasta que de repente aparece un mensaje en la pantalla: «Te hemos enviado un código de seguridad de 6 dígitos. Tienes 3 minutos para introducirlo.»

Sales corriendo a mirar los mensajes. Encuentras el código. Lo repites en voz alta para memorizarlo: «Cuatro, siete, uno…» Vuelves a la aplicación del banco y… la pantalla ha cambiado. Ha vuelto al principio. El pago se ha cancelado.

El agobio se apodera de ti. Tienes que empezar todo de nuevo, con la sensación de que has hecho algo mal y de que estas cosas «no son para ti».

Hoy vas a aprender dos trucos que hacen desaparecer ese problema para siempre. Y después de leer esto, los tres minutos te parecerán una eternidad.


El gran secreto: salir de una pantalla no la borra

Aquí está la idea más importante de todo el artículo. Léela despacio:

Cuando sales de una aplicación para mirar otra, la primera NO desaparece. Sigue ahí, esperándote.

Imagina que el móvil es una mesa de trabajo. Tú estás leyendo una carta importante (la aplicación del banco, con todo tu progreso). Llega el cartero y deja otra carta encima (el mensaje con el código). La carta del banco no ha desaparecido: solo está debajo de la nueva.

Para volver a ella, solo tienes que apartar la carta de arriba y la encontrarás exactamente en el mismo punto donde la dejaste: con tu nombre escrito, con el importe puesto, con todo listo para el último paso.

Nadie borra nada. Nadie te castiga por salir un momento. El móvil guarda tu sitio con toda la paciencia del mundo.


La solución más fácil: el teclado mágico que lee los mensajes

Antes de hablar de cómo moverse entre pantallas, hay un truco aún más sencillo que la mayoría de las veces hace que no tengas que salir a ningún sitio.

Cuando llegue el mensaje con el código de seguridad, haz esto:

No salgas de la aplicación del banco. Toca directamente el cuadradito en blanco donde tienes que escribir los 6 números.

En ese momento, el teclado del móvil aparecerá en la parte de abajo de la pantalla. Y justo encima del teclado, en muchos móviles modernos, verás los 6 números del código flotando ahí, listos para usar.

Solo tienes que tocar esos números y se escribirán solos en el cuadrado. Sin salir de la aplicación. Sin memorizar nada. Sin correr.

El propio teclado ha leído el mensaje por ti y te lo sirve en bandeja.

💡 Si no aparecen los números encima del teclado, no te preocupes. Eso significa que tienes que pasar al Plan B, que es igual de sencillo y que explicamos justo a continuación.


El Plan B: el abanico de pantallas para ir y volver sin perder nada

Si el truco del teclado no funciona y tienes que salir a buscar el mensaje, aquí está la forma de hacerlo sin que la aplicación del banco pierda tu progreso.

Se llama el abanico de pantallas: una vista especial que muestra todas las aplicaciones que tienes abiertas al mismo tiempo, como si fueran cartas extendidas en abanico sobre la mesa, y que te permite saltar de una a otra con un solo toque.


Para teléfonos Android (Samsung, Xiaomi, Huawei y similares)

Paso 1: Toca el botón de las tres rayitas o el cuadradito. Mira la parte de abajo de la pantalla de tu móvil. Verás una fila de botones. Uno de ellos tiene el dibujo de tres rayitas apiladas o un cuadradito. Tócalo.

Paso 2: Mira el abanico. Se abrirá una vista con todas tus aplicaciones abiertas, como tarjetas o cartas extendidas. Verás la del banco y la de los mensajes, entre otras. El banco sigue ahí, intacto, con todo lo que habías escrito.

Paso 3: Toca la aplicación de Mensajes. Busca en el abanico la tarjeta que corresponde a los mensajes de texto y tócala. Lee el código con calma. Repítelo si quieres. No hay prisa.

Paso 4: Vuelve al banco por el mismo camino. Toca de nuevo el botón de las tres rayitas o el cuadradito. Aparece otra vez el abanico. Toca la tarjeta del banco. Estarás exactamente en el mismo punto donde lo dejaste, con todos tus datos escritos y el cuadradito del código esperándote.


Para teléfonos iPhone (Apple)

Paso 1: Desliza el dedo desde abajo hacia el centro y espera. Pon el dedo en el borde inferior de la pantalla, la parte más baja, y deslízalo hacia arriba lentamente hasta más o menos la mitad de la pantalla. Cuando llegues al centro, para y deja el dedo quieto un segundo sin soltarlo.

Paso 2: Mira el abanico. Al soltar el dedo, aparecerá el abanico de pantallas del iPhone: todas las aplicaciones abiertas como tarjetas flotantes. El banco sigue ahí, esperando.

Paso 3: Toca la tarjeta de Mensajes. Busca la tarjeta de los mensajes en el abanico y tócala. Lee el código con toda la tranquilidad del mundo.

Paso 4: Vuelve al banco. Repite el gesto: dedo desde abajo, hacia el centro, pausa y suelta. Verás el abanico de nuevo. Toca la tarjeta del banco. Todo sigue exactamente igual que lo dejaste.


Tres minutos es muchísimo tiempo cuando sabes lo que haces

Antes de conocer estos trucos, tres minutos parecían una carrera contrarreloj llena de pánico. Después de practicarlos un par de veces, verás que en ese tiempo puedes ir al abanico, leer el código, volver al banco y todavía te sobra tiempo para tomarte un sorbo de café.

No tengas prisa. No corras. No tienes que memorizar nada.

El banco no te castiga por moverte despacio. La pantalla no desaparece. Tu progreso está guardado.

A partir de hoy, ese mensaje de «tienes 3 minutos» ya no va a hacerte sudar. Es solo una invitación a hacer tus gestiones con calma y a tu propio ritmo.


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