Publicado en VidaSeniorTech · Tecnología sin complicaciones
Conocemos bien esa sensación: tienes muchas ganas de leer el último libro del que todo el mundo habla, lo abres con ilusión… y te encuentras con 800 páginas de letra diminuta que cansa la vista en diez minutos. Y encima el libro pesa tanto que sostenerlo un rato ya te molesta las muñecas.
Leer debería ser un placer, no un esfuerzo. Y sin embargo, a medida que los años pasan, ese placer se va convirtiendo en una lucha: la vista ya no es la de antes, las gafas no siempre ayudan del todo, y aguantar un libro gordo tumbado en la cama es casi una proeza.
Pues bien: existe un aparatito sencillo que resuelve todos esos problemas de golpe.
Se llama libro electrónico, y en cuanto te lo explique como es debido, es muy posible que te preguntes por qué nadie te lo había presentado antes.
¿Qué es exactamente un libro electrónico? (Y no, no es una tableta)
Lo primero que hay que dejar claro es algo muy importante: un libro electrónico no es una tableta. No es como ese aparato con el que tus nietos ven vídeos o juegan. Es algo completamente diferente, y la diferencia está en lo que más nos importa a los que amamos leer.
Las tabletas tienen una pantalla brillante con luz, como la de un móvil o la de un ordenador. Esa luz, al cabo de un rato, cansa los ojos. Ya lo sabrás si alguna vez has mirado mucho tiempo una pantalla de ese tipo.
El libro electrónico no tiene esa luz molesta. Su pantalla usa una tecnología que imita el papel de los libros de siempre. Se llama «tinta electrónica», y cuando la miras, tienes exactamente la misma sensación que cuando miras una página impresa: sin brillos, sin destellos, sin que los ojos se irriten.
De hecho, si alguien lo dejara encima de la mesa y no lo conocieras, podrías llegar a pensar que es un libro de papel muy delgado. El parecido es asombroso.
Y lo mejor de todo: es una estantería entera que cabe en la palma de tu mano y pesa menos que un paquete de arroz. Dentro de ese pequeño aparato pueden vivir cientos, incluso miles de libros. Todos los que has leído en tu vida y todos los que quieres leer. En un solo lugar, listos para cuando tú quieras.
💡 Para que lo visualices bien: imagina que pudieras meter en el bolso de mano toda la Biblioteca Municipal, cogerla en el tren, en la sala de espera del médico, en el jardín… y leer lo que te apetezca en cada momento. Eso es, exactamente, un libro electrónico.
Las dos grandes ventajas para tu salud
Aquí es donde el libro electrónico deja de ser un «cacharro moderno» y se convierte en un aliado de verdad. Porque sus dos ventajas más importantes tienen que ver directamente con algo que a muchos nos preocupa: el cuerpo.
1. Para la vista: la letra del tamaño que tú necesites, siempre
Esta es, sin duda, la razón número uno por la que las personas mayores que prueban un libro electrónico ya no pueden vivir sin él.
¿La letra de un libro te parece demasiado pequeña? Con un simple toque en la pantalla, la pones más grande. ¿Demasiado grande y ocupa mucho espacio? La reduces. ¿Quieres un tipo de letra diferente porque te resulta más fácil de leer? También puedes cambiarlo.
No hay que resignarse ni forzar la vista. No hay que buscar una edición de letra grande en la librería, que además suelen costar más y son más difíciles de encontrar. Tú mandas sobre la letra, y la ajustas exactamente a lo que tus ojos necesitan ese día.
Porque no todos los días son iguales. Habrá días en que la vista esté más descansada, y días en que no. Con el libro electrónico, adaptas la lectura a cómo estás tú, no al revés.
⚠️ Un detalle importante: la pantalla de tinta electrónica no emite luz hacia tus ojos como una pantalla de móvil. Refleja la luz de la habitación igual que haría una página de papel. Por eso, leer en un libro electrónico no produce el cansancio visual que sí puede producir mirar una tableta o un teléfono durante mucho tiempo.
2. Para las manos y las muñecas: leer sin esfuerzo físico
¿Cuántas veces has tenido que dejar de leer porque sosteniendo el libro te dolían las muñecas? ¿O porque tumbado en la cama no encontrabas una postura cómoda para aguantarlo?
Los libros gruesos son incómodos de sostener, especialmente durante mucho tiempo. Y en la cama, encima, hay que hacer malabares para que la luz llegue bien a la página.
Un libro electrónico, en cambio, pesa entre 170 y 200 gramos. Menos que un vaso de agua lleno. Puedes sostenerlo con una sola mano durante horas sin notar ninguna tensión. Y su propia pantalla da la luz justa para leer sin necesidad de tener una lámpara de noche encendida.
Leer tumbado, de lado, con el brazo apoyado… cualquier postura funciona, porque el aparato siempre es igual de ligero y manejable.
Cómo se pasan las páginas y cómo se compran los libros
Pasemos a lo práctico, que es lo que de verdad ayuda.
Pasar de página es lo más sencillo del mundo. Solo tienes que tocar con el dedo en el borde derecho de la pantalla para avanzar a la página siguiente. Y si quieres volver a la anterior, tocas el borde izquierdo.
Nada de botones pequeños ni complicaciones. Un toque suave con el dedo, y la página cambia. Así de simple.
Algunos libros electrónicos también tienen unos pequeños botones físicos en los laterales para quienes prefieren no tocar la pantalla. De cualquier manera, el gesto es mínimo y no requiere ningún esfuerzo.
¿Y cómo se consiguen los libros?
Aquí viene otra de las grandes ventajas. Los libros se compran directamente desde el propio aparato, sin salir de casa, sin ir a una librería. Buscas el título que quieres, lo compras (suelen ser más baratos que los libros de papel, muchas veces bastante más), y en cuestión de segundos ya está en tu aparato listo para leer.
No hay que esperar al repartidor. No hay que salir con mal tiempo. No hay que pedir a nadie que te lo traiga.
💡 Consejo: Muchos clásicos de la literatura española y universal son completamente gratuitos, porque ya no tienen derechos de autor. Los libros de Galdós, de Baroja, de Cervantes, de Unamuno… puedes descargarlos sin coste alguno y releer a los grandes de nuestra literatura cuando quieras.
Preguntas frecuentes de nuestros lectores
¿Me va a doler la cabeza por mirar la pantalla?
Es una duda muy razonable, y entendemos perfectamente por qué la tienes.
Pero la respuesta es no, y ya sabemos el motivo: la pantalla de tinta electrónica no emite luz propia hacia tus ojos. Refleja la luz del entorno, igual que lo hace una página de papel. Por eso no produce el cansancio de cabeza ni el ardor de ojos que sí puede causar mirar durante mucho tiempo un móvil, una tableta o un ordenador.
Muchas personas que han tenido que dejar de leer libros de papel por problemas de vista han vuelto a disfrutar de la lectura gracias al libro electrónico. Es, sin exagerar, uno de los mejores regalos que puedes hacerte.
¿Hay que cargarlo todos los días como el móvil?
No. Ni de lejos.
Esta es una de las cosas que más sorprende a quienes se acercan por primera vez a un libro electrónico. La batería de estos aparatos dura semanas. No días: semanas.
Esto es posible precisamente gracias a esa pantalla de tinta electrónica. Al no emitir luz ni tener muchos elementos activos, consume poquísima energía. Puedes leer una hora al día durante varios meses antes de necesitar cargarlo.
Cuando llegue el momento de cargarlo, se hace exactamente igual que el móvil: con un cable que se conecta a la corriente. Y en pocas horas está listo para otras semanas de lectura.
¿Necesito tener Internet siempre encendido para poder leer?
No. Solo necesitas conexión a Internet en el momento de comprar o descargar un libro nuevo. Ese momento puede durar apenas unos segundos.
Una vez que el libro está en tu aparato, puedes leerlo en cualquier lugar y en cualquier momento, tengas o no conexión: en el jardín, en el campo, en el tren, en la sala de espera del médico o en la habitación de un hotel en mitad de la sierra.
El libro ya es tuyo y está dentro del aparato. No necesita nada más para abrirse y dejarte leer.
Un libro, una butaca y todo el tiempo del mundo
Si has llegado hasta aquí, ya sabes más sobre los libros electrónicos que la mayoría de la gente.
Y lo más importante: ya sabes que no es un «cacharro moderno inútil». Es un aparato pensado, entre muchas otras cosas, para las personas que más aman los libros y que se han encontrado con que el paso del tiempo les pone obstáculos para seguir disfrutando de ellos.
La letra que necesitas. El peso que apenas notas. Los libros que quieras, al momento, sin salir de casa.
Anímate a probarlo. Si se acercan unas fechas especiales, tu cumpleaños, la Navidad o cualquier otra ocasión, ya sabes lo que puedes pedir a tus hijos o nietos. Es un regalo que se usa cada día, que no ocupa espacio en casa y que puede devolverte el placer de leer sin límites.
Y si ya tienes uno y quieres que te ayudemos a configurarlo o a encontrar tus primeros libros, cuéntanoslo en los comentarios. En VidaSeniorTech estamos aquí para acompañarte en cada paso.
¿Conoces a alguien al que le encantaría leer pero que lo ha dejado por culpa de la vista o del peso de los libros? Comparte este artículo con esa persona. A veces, la solución estaba más cerca de lo que parecía.