Publicado en VidaSeniorTech · Tecnología sin complicaciones
Vas a llamar a tu hijo. O quieres abrir el WhatsApp para ver si tienes mensajes. Miras la pantalla de tu teléfono y… el icono no está donde siempre.
No está ni en la primera página, ni en la segunda. Parece que ha desaparecido.
El corazón se te acelera un poco. ¿Lo has borrado sin querer? ¿Se ha roto el teléfono? ¿Cómo es posible que algo que estaba ahí esta mañana ya no esté esta tarde?
Esa sensación de desconcierto y de pequeño pánico es mucho más común de lo que imaginas. Y hoy vamos a hacer que no vuelva a pasarte jamás.
Tranquilo: no has borrado nada. El teléfono es demasiado sensible
Antes de nada, lo más importante: la aplicación no se ha borrado ni se ha roto.
Lo que ha pasado es mucho más sencillo. Las pantallas táctiles de los teléfonos modernos son tan sensibles que reaccionan a cualquier cosa: un roce al sacarlo del bolso, el contacto con la tela del bolsillo, una pequeña presión del dedo en el sitio equivocado.
Con solo ese roce, los iconos se pueden mover de página, colocarse en sitios distintos o esconderse dentro de carpetas que ni sabías que existían. No eres tú quien los ha movido. Ha sido el teléfono, respondiendo a un roce que tú ni siquiera has notado.
No eres torpe. Los teléfonos son demasiado sensibles. Y eso tiene solución.
Hoy vas a aprender a poner lo que podríamos llamar un «candado invisible» a la pantalla. Como si fijaras los muebles al suelo para que nadie los pueda mover de sitio. A partir de hoy, aunque metas el teléfono en el bolsillo, lo saques, lo limpies con un trapo o lo dejes en el bolso, los iconos seguirán exactamente donde tú los pusiste.
Cómo activar el candado de la pantalla en tu teléfono Android
Esta guía funciona para la gran mayoría de teléfonos Android: Samsung, Xiaomi, Motorola, y muchos más. Los nombres de los menús pueden variar un poquito según tu modelo, pero los pasos son muy parecidos en todos.
Lee primero todos los pasos una vez, para que te suenen cuando los vayas haciendo. Y luego ve uno a uno, sin prisa.
Paso 1: Ve a una pantalla con algo de espacio libre
Busca cualquier página de tu pantalla de inicio que tenga un hueco vacío, es decir, un sitio donde no haya ningún icono.
Si no ves ningún hueco, tampoco pasa nada: también puedes hacer el siguiente paso entre dos iconos, con cuidado.
Paso 2: Mantén el dedo pulsado en ese hueco vacío
Este es el gesto clave. Pon el dedo en ese hueco vacío y mantenlo pulsado durante dos o tres segundos, sin moverse. No lo levantes en seguida: espera a que la pantalla cambie de aspecto.
Verás que la pantalla se transforma: los iconos se hacen un poco más pequeños y aparecen nuevas opciones en la parte de abajo o en la parte de arriba de la pantalla.
Eso significa que has entrado en el «modo de edición» de la pantalla, que es donde vive el candado que estamos buscando.
⚠️ Si la pantalla no cambia: Prueba a pulsar un poco más fuerte o un poco más de tiempo. Si sigues sin conseguirlo, intenta el gesto en otro punto de la pantalla. A veces los bordes funcionan mejor que el centro.
Paso 3: Busca la opción de «Ajustes de pantalla» o «Configuración de pantalla de inicio»
Con la pantalla en ese modo de edición, mira las opciones que han aparecido. Busca una que ponga algo parecido a:
- «Ajustes de pantalla de inicio»
- «Configuración»
- «Preferencias de pantalla»
El nombre exacto cambia según la marca de tu teléfono, pero busca algo relacionado con «ajustes» o «configuración». Suele aparecer como un texto en la parte inferior de la pantalla o como un pequeño icono de rueda dentada.
Toca esa opción con el dedo.
Paso 4: Busca el interruptor de «Bloquear diseño»
Se abrirá un pequeño menú con varias opciones. No te agobies si ves muchas cosas: solo tienes que buscar una.
Busca una opción que ponga alguna de estas cosas:
- «Bloquear diseño»
- «Bloquear la pantalla de inicio»
- «Bloquear disposición»
Al lado de esa opción verás un pequeño interruptor, como un botoncito ovalado. Si está en gris o hacia la izquierda, el candado está apagado. Si está en azul, verde o hacia la derecha, el candado está activado.
Toca ese interruptor para activarlo. Debería ponerse de color y moverse hacia la derecha.
Paso 5: Sal del menú y comprueba que funciona
Pulsa el botón de volver (la flecha que apunta hacia la izquierda, que suele estar en la parte de abajo de la pantalla) una o dos veces hasta que vuelvas a la pantalla normal.
Ahora haz la prueba: mantén el dedo pulsado sobre un icono durante unos segundos. Si el candado está bien activado, el icono no se moverá ni aparecerá la opción de arrastrarlo a otro sitio.
¡El candado está puesto!
Si tu teléfono es Samsung: el camino más directo
Los teléfonos Samsung son muy comunes, así que aquí tienes el paso a paso específico para ellos, que es ligeramente diferente:
En Samsung: mantén el dedo en la pantalla
Igual que antes: mantén el dedo pulsado en un hueco vacío de la pantalla de inicio durante dos o tres segundos.
En Samsung: toca «Configuración»
En la parte inferior de la pantalla aparecerán tres opciones. Toca la que pone «Configuración» (la que tiene el dibujo de una rueda dentada o simplemente esa palabra).
En Samsung: activa «Bloquear diseño»
Dentro de Configuración verás la opción «Bloquear diseño» con un interruptor al lado. Toca el interruptor para activarlo. Cuando se ponga azul, ya está.
Pulsa el botón de volver para salir y listo.
¿Y si el interruptor no aparece en mi teléfono?
Algunos modelos más antiguos o con versiones diferentes no tienen este interruptor exactamente en ese sitio. Si no lo encuentras, no te preocupes.
Prueba a buscar dentro de los Ajustes generales del teléfono (la rueda dentada del menú principal) y busca dentro de «Pantalla» o «Pantalla de inicio» alguna opción parecida a «Bloquear» o «Fijar iconos».
Si aun así no lo encuentras, pide ayuda a un familiar para que lo busque contigo. Vale mucho la pena encontrarlo, porque una vez activado, se queda así para siempre hasta que tú decidas cambiarlo.
¡Lo has conseguido! Tu pantalla ya tiene su candado
A partir de ahora, los iconos de tu teléfono van a quedarse exactamente donde están. Puedes meter el móvil en el bolsillo, sacarlo, limpiar la pantalla con un trapo, agitarlo o dejarlo en el bolso.
Los iconos no se moverán. El WhatsApp seguirá donde siempre. La cámara, en su sitio. Todo como lo tenías.
Y si algún día quieres mover un icono de sitio porque tú así lo decides, solo tienes que repetir estos mismos pasos y desactivar el interruptor. Tú siempre tienes el control.
Ya no hace falta llamar a nadie con urgencia porque «el teléfono ha vuelto a hacer de las suyas». Ahora el teléfono te obedece a ti.
¿Te ha resultado útil esta guía? Seguro que a algún familiar o amigo también le viene muy bien. Pulsa el botón verde de WhatsApp que hay justo aquí debajo para enviárselo ahora mismo.